La Plaza Mayor se encuentra en el núcleo del Casco Histórico y es el área abierta más amplia del mismo. Debido a esto se usaba para varios propósitos, entre ellos, la trata de esclavos, comercio de diferentes mercancías, exhibiciones militares, etc. Gracias a su edificación típica portuguesa, distinta al tradicional damero español, el trazado de calles y callejones de ese entonces era favorable para protegerse de ataques provenientes de la costa.